Aquí se puede ver un par estereográfico (
ver el anáglifo) de un cráter de impacto bien preservado de 6 o 7 kilómetros de ancho de lado a lado. Por bien preservado queremos decir que el cráter tiene un borde perfilado, una cavidad profunda, morfologías del impacto preservadas a escalas de decenas de metros y pocos síntomas de estar relleno o degradado por un gran número de procesos (otros impactos, vulcanismo, tectónica, flujo de hielos, erosión eólica y relleno, etc..).
Cuando se observa a la resolución completa de la HiRISE, en casi todos los cráteres de impacto de Marte se observa que han sufrido alguna modificación como impactos más pequeños, deposición de materiales eólicos y/o erosión y el flujo de materiales por gravedad en las laderas más inclinadas.
Hemos fotografiado cientos de cráteres de impacto bien preservados en Marte, desde 1 a 100 metros de lado. Estos objetivos son de mucho interés por múltiples razones: Primero, queremos conocer mejor los cráteres de impacto, un proceso superficial fundamental. Segundo, estos cráteres contienen a veces buenos afloramientos del lecho rocoso en sus paredes escarpadas, y si el cráter es lo suficientemente grande, muestra un levantamiento centra. Al igual que los geólogos terrestres son atraídos por buenos afloramientos como los cortes de carretera, los geólogos planetarios son atraídos por los cráteres bien preservados.
En tercer lugar, las paredes fuertemente inclinadas a veces muestran procesos activos, como la formación de cárcavas, caídas de rocas, y rayas en las pendientes que podrían formarse de una gran variedad de maneras. Algunos de estos procesos activos podrían estar relacionados con el agua, ya que el cráter puede dejar expuestas lentes de hielo o agua salada, o crear fuertes sombras que atrapen volátiles, e incluso dejar expuestas sales que extraigan el agua desde el aire.
Traducción: Nahum Mendez Chazarra