Los depósitos estratificados del polo norte marciano y la capa brillante que los cubre son rasgos geológicos relativamente recientes. La edad de una zona en particular (tiempo en que no se ha producido actividad geológica en la superficie) se determina mediante el recuento de cráteres de diferentes tamaños. De esta forma un mayor número de cráteres corresponde a una superficie más antigua, que ha tenido más tiempo para recibir impactos. La actividad reciente, por el contrario, destruye los posibles restos de cráteres.
El recuento de cráteres en estos depósitos polares arroja un número muy pequeño, por lo que es posible que la capa de hielo (blanco brillante en esta imagen) tenga una edad de solo 10.000 años y que la superficie de los depósitos estratificados (naranja parduzco en esta imagen) tenga sólo unos cuantos millones de años. Parece mucho tiempo, pero si se compara con otras zonas de Marte es realmente muy poco.
El HiRISE permite el estudio detallado de estos cráteres polares y nos revela sorpresas como las de
esta imagen, donde vemos un cráter de impacto de forma no circular. Se trata de un caso inusual cuya explicación aún no se conoce bien. Una posibilidad es que el flujo de hielo bajo el terreno circundante haya deformado el cráter a posteriori, pero el flujo de hielo también es un fenómeno raro en el Marte actual.
Pese a estar rodeado por terreno que mayoritariamente ha perdido su cubierta helada, el cráter aún contiene una zona de hielo brillante, lo que parece típico de estos cráteres polares y puede deberse a que las paredes abrigan al hielo y lo protegen del desgaste.
Traducción: Eloy Caballero