La arena transportada por el viento nos puede indicar sus direcciones más recientes mediante el estudio de los rasgos superficiales a pequeña escala, como las ondulaciones, o las colas o estelas.
Las colas pueden ser el remanente de un antiguo manto generalizado de sedimentos que ha sido eliminado o quizás haberse formado por depósito de los sedimentos eólicos en las zonas resguardadas, detrás de obstáculos como las rocas de 1,5 metros de diámetro que hay
en el borde del cráter. Estas colas apuntan a sotavento y en la imagen se pueden ver dos de ellas, que se extienden partiendo de algunos peñascos, lo que indica que los vientos soplan desde al menos dos direcciones distintas.
Las ondulaciones o estrías están presentes en la superficie de todas las imágenes de Marte tomadas con resolución HiRISE. Su alineación es el resultado de la acción del viento, normalmente en varias direcciones.
En esta imagen, las estrías están sobreimpresas en una duna achatada. En la Tierra, las estrías de las dunas pueden cambiar de orientación en cuestión de horas; en Marte aún no lo sabemos.
Traducción: Eloy Caballero