Es bastante normal encontrar barrancos en las latitudes medias de Marte, particularmente en las elevaciones sureñas. Estos rasgos tienen, de forma típica, un nicho de recogida amplio pendiente arriba, y desembocan en un canal y una falda de derrubios procedentes del arrastre de las zonas altas.
HiRISE ha descubierto muchos rastros de actividad en estos barrancos, probablemente activados por el ciclo de la escarcha de dióxido de carbono estacional (hielo seco). Y estas imágenes han sido monitorizadas con atención en los últimos años, mientras tratamos de entender globalmente los procesos superficiales que siguen activos hoy en Marte.
Este área se marcó como objetivo para la monitorización de cambios en los barrancos que antes se habían observado cubiertos en
ESP_020051_1420 y
ESP_013115_1420. Si comparamos las imágenes antiguas con las recientes,
resulta obvio que se ha formado un nuevo canal entre noviembre de 2010 y mayo de 2013. El material que fluye desde el nicho desbordó el recorrido antiguo, horadó un nuevo canal y formó un depósito en la falda.
Observaciones como esta muestra que se siguen formando barrancos todavía. Aunque no es posible señalar la época en la que ocurrió este evento, las ubicaciones que el HiRISE ha observado con más frecuencia, demuestran que este tipo de acontecimientos ocurren, por lo general, en invierno, cuando el agua en estado líquido es muy improbable. Pese a su semejanza a las gargantas formadas por erosión de agua en la Tierra, el dióxido de carbono juega un papel fundamental en la formación de los barrancos marcianos.
Traducción: Eloy Caballero