
NASA/JPL-Caltech/UArizona
¿Alguna vez te has preguntado qué aspecto tiene una colada volcánica de 3 mil millones de años sobre una planicie marciana azotada por los vientos? Es una superficie rocosa, áspera y plagada de cráteres, con dunas y otros depósitos eólicos. Según los datos del espectrómetro OMEGA, a bordo de la sonda Mars Express, estas coladas volcánicas son ricas en olivino, y dado que este mineral es fácilmente alterable por la acción del agua, podemos concluir que esta ubicación ha estado extremadamente seca durante miles de millones de años.
Aquí tenemos un perfecto ejemplo de sitio al que probablemente nunca se envíe una sonda o robot explorador. Por un lado el aterrizaje sería muy complicado y por otro la investigación resultaría poco prometedora en lo referente al grado de habitabilidad.
En cualquier caso sería muy conveniente obtener datos radiométricos de estas rocas, lo que nos permitiría entender mejor la historia volcánica de Marte y calibrar los métodos de datación superficial por conteo de cráteres de impacto.
Traducción: Eloy Caballero