La subimagen muestra dos cráteres en Marte que nos traen reminiscencias de las musas del teatro griego.
La musa de la tragedia, Melpomene, llevaba puesta la mascara triste, mientras que la de la comedia, Thalia, llevaba la mascara alegre. Por lo que sabemos hoy, nunca ha habido marcianos y por tanto nunca Marte ha disfrutando del teatro o sufrido influencias de la cultura de la Grecia clásica.
Una explicación más probable para estos rasgos es que la arena fue transportada dentro de los cráteres por procesos eólicos y almacenada en forma de dunas en la base, donde los vientos pierden intensidad.
Traducción: Eloy Caballero